Previa Tour de Francia 2020 (II): Un vistazo general al recorrido

Previa Tour de Francia 2020 (II): Un vistazo general al recorrido

28 agosto 2020 Desactivado Por M. Bouzas Fernández

Uno de los cambios que más está afectando al ciclismo moderno son las innovaciones de los recorridos en las grandes vueltas, a excepción quizá del Giro. Y no por ser innovador tiene que tener un impacto positivo. Atrás quedaron ya las contrarrelojes de 50 o 60 kilómetros e incluso las grandes etapas de montaña consecutivas de más de 200 kilómetros y varios ‘colosos’ encadenados. En este artículo analizaremos algunos datos sobre el recorrido del Tour de Francia 2020, así como algunos puntos que pueden ser claves para la resolución de la carrera.

¿La «Vueltificación» del Tour?

Después de una primera década de los 2000 donde los recorridos de la Vuelta España eran escasos en montaña, a partir de 2010 -con la llegada de Javier Guillén- se decide apostar por un modelo de reducción de los kilómetros crono e inclusión de muchas etapas de montaña -o al menos con finales en alto- no demasiado largas, de forma que se enganche al espectador día a día. Sin caer totalmente en ese modelo, pues la organización del Tour ha sabido mantener una alta montaña de calidad en esta edición, sí se han tomado algunos rasgos de este modelo.

En primer lugar, parecen quedar atrás los dos bloques de montaña definidos de antaño y las etapas duras se reparten a lo largo de toda la carrera. La primera semana, analizada al detalle al final de este articulo, cuenta con un total de 5 etapas de montaña y alguna otra quebrada. En la segunda semana, el paso por el Macizo Central culminará con la llegada al Grand Colombier, reservando para los últimos 6 días de carrera otras tres etapas de montaña, junto la contrarreloj final con final en La Planche des Belles Filles.

Sin embargo en este banquete no todo iba a ser positivo. Si bien el encadenamiento de jornadas duras puede forzar que a alguno se le atragante la tercera semana, lo cierto es que los recorridos intermedios no son todo lo duros que se le presupone a la carrera por etapas más importante del panorama ciclista. Ninguna etapa montañosa llega a los 200 kilómetros y ninguna jornada tiene ningún puerto de primera categoría o superior de salida, en los primeros 25 kilómetros. Estableciendo una comparativa de dureza de las etapas con más desnivel de las tres grandes vueltas, los datos hablan por sí solos.

Comparativa de las etapas más duras de las grandes vueltas en 2020. Elaboración propia a partir de datos de desnivel de La Flamme Rouge

Frente a la tendencia de antaño del Tour de Francia de diseñar etapas de alta montaña que se caracterizaban por su dureza, ahora las etapas más duras son comparables a las de la Vuelta a España, tanto por desnivel como por kilometraje. Las etapas del Giro están a otro nivel en este sentido. Sin embargo no todos los datos hablan mal del recorrido de la Grande Boucle. Frente a la tendencia a dejar la parte más decisiva de la etapa para los kilómetros finales tan tradicional en tierras francesas, este año se ha hecho una apuesta por finales más suaves y por acumular la dureza en la parte intermedia del recorrido. La 18ª etapa con final en la Roche-sur-Foron abandera este cambio.

El  Montée de Glieres (punto decisivo de la etapa) se corona a 32 kilómetros de meta, dejando una parte final con repechos para que los favoritos, previsiblemente ya sin equipo, jueguen sus bazas. Un intento de enlazado Mortirolo-Aprica tan utilizado por la Corsa Rosa.  Otras etapas de montaña que siguen este patrón son la de Niza (2), Aigoual (6), Loudenvielle (8), Laruns (9) y Villard de Lans (16). Habrá que ver si el excesivo marcaje entre favoritos no condiciona el desarrollo de las etapas situadas en la primera semana.

En definitiva, aunque ciertas etapas puntuales están muy bien diseñadas, la suma de todas ellas hacen un recorrido un tanto anárquico y desequilibrado. Faltan etapas para los sprínters y etapas de verdadera alta montaña a imitación de las diseñadas por el Giro d´Italia. Sin embargo, también pueden permitir ver alternativas en el desarrollo de la carrera. Los equipos más fuertes no querrán tomar las riendas en todas las jornadas, dejando lugar a posibles «escapadas bidón» e incluso sorpresas como la de Julian Alaphilippe el año pasado.


Análisis etapa a etapa (1ª semana)

Etapa 1  → Nice − Nice (156 km)

Favorito SPF: Caleb Ewan (LTS)

Pese a entrar en la zona montañosa de los alrededores de Niza, la primera jornada debería ser favorable para los velocistas. El trazado del día consistirá en tres vueltas por los alrededores de la ya mencionada localidad, siendo las dos primeras a un circuito más corto -de 48 kilómetros- y la última a uno más largo -de 68 kilómetros. La principal complicación será la subida a Rimiez -3ª; 5.8 km al 5.1%-, aunque su último paso será coronado a falta de más de una hora de carrera.

Etapa 2  → Nice − Nice (186 km)

Favorito SPF: Julian Alaphilippe (DQT)

La alta montaña no se hará de rogar en esta edición. Si el aficionado mira los nombres de las cimas que se pasarán, los recuerdos de la Paris-Nice afloran al instante. Dos de los finales en alto de los últimos años, como son La Colmiane -1ª; 16.3 km al 6.3%- y el icónico Col de Turini -1ª; 14.9 km al 7.4%- serán esta vez puertos de paso durante la primera parte del día. El final, conocido por la mayoría del pelotón, se desarrollará por las cercanías de la capital de la Côte d’Azur, con el encadenado de Eze -2ª; 7.8 km al 6.1%- y Quatre Chemins -5.5 km al 5.5%-.

Etapa 3  → Nice − Sisteron (198 km)

Favorito SPF: Sam Bennett (DQT)

Aunque parezca mentira, esta etapa que no llega al doble centenar de kilómetros será la segunda más larga de toda la carrera. En cuanto al recorrido más detallado, tendrá dos sectores bien diferenciados y que se suavizará mientras los ciclistas se adentren en el interior del ‘Hexágono’. Así pues, no se debería esperar una gran batalla más allá de la que tengan los sprinters, pese a tener hasta cuatro ascensiones -tres de 3ª y una de 4ª- entre Niza y Sisteron. Además, la aproximación a la llegada será totalmente rectilínea y llana.

Etapa 4  → Sisteron − Orcières-Merlette (160 km)

Favorito SPF: Primoz Roglic (TJV)

En una edición marcada por la prontitud de la montaña, el primer final en alto tampoco tardará en aparecer. Al contrario que en el día anterior, el recorrido de la cuarta etapa crecerá con el paso de los kilómetros, aunque las cuatro subidas de ‘calentamiento’ no serán excesivamente duras -tres de 3ª y una de 4ª-. En cuanto al puerto donde se colocará el arco de llegada, Orcières-Merlette, cuenta con unos números discretos -1ª; 7.1 km al 6.7%-, aunque suficientes para que se abran algunas diferencias si uno de los favoritos tiene un día malo.

Etapa 5  → Gap − Privas (183 km)

Favorito SPF: Peter Sagan (BOH)

Con tendencia descendente desde el primer kilómetro, una nueva oportunidad espera a los sprinters el día que dejen tras sus espaldas la localidad de Gap. Una vez más, no habrá grandes complicaciones orográficas -dos cotas de 4ª- situadas en la parte final. Más importancia tendrá la aproximación a Privas, que cuenta con algunos toboganes en subida, aunque sin exceder el 2% de media en ningún momento. Además, los últimos metros serán más revirados y estrechos que en otras llegadas de similar índole.

Etapa 6  → Le Teil − Mont Aigoual (191 km)

Favorito SPF: Thibaut Pinot (GFC)

Más allá de grandes puertos o finales en alto, la primera idea novedosa para incluir pasos montañosos llegará con el final en Mont Aigoual. Se trata de una etapa larga, de casi dos centenares de kilómetros, donde se conjuga la planicie del este francés con un final donde el terreno ‘pestoso’ será protagonista. Dentro de los últimos 50 kilómetros, se pasarán dos altos de 3ª categoría para entrar en calor, antes de afrontar el plato fuerte, La Lussette -1ª; 11.7 km al 7.3%-. Su cima estará a 14 kilómetros de la llegada, donde el falso llano hasta Mont Aigoual -8.3 km al 4%- puede ser determinante en caso de que alguien sufriera una ‘pájara’.

Etapa 7  → Millau − Lavaur (168 km)

Favorito SPF: Caleb Ewan (LTS)

Como es tónica habitual desde el inicio de la carrera, esta etapa con numeración impar será una buena oportunidad para ver la lucha entre los ases de la velocidad. Una vez más, el terreno ondulado de la primera parte -dos subidas de 3ª y una de 4ª- darán paso a casi 100 kilómetros favorables, donde los equipos de los sprinters controlarán a su antojo a la fuga de la jornada. La colocación, por su parte, podría tener su importancia debido a que hay una rotonda al entrar en el último kilómetro, único inconveniente en las inmediaciones de Lavaur.

Etapa 8  → Cazères sur Garonne − Loudenvielle (141 km)

Favorito SPF: Primoz Roglic (TJV)

Segundo fin de semana de carrera y primera gran cordillera de la carrera, los Pirineos. Lo hará, siguiendo la tendencia de los tiempos modernos, con una jornada bastante corta para la historia de esta zona. Sin embargo, la contraparte de este hecho la pone la dureza durante la segunda mitad del trazado, donde se pasarán hasta tres colosos: Menté -1ª; 6.9 km al 8.1%-, Balés -HC; 11.7 al 7.7%- y el ya habitual Peyresourde -1ª; 9.7 km al 7.8%-. Tras coronar este último, el pelotón afrontará el rápido descenso hacia la línea de meta de Loudenvielle.

Etapa 9  → Pau − Laruns (153 km)

Favorito SPF: Sergio Higuita (EF1)

La escasa importancia de los Pirineos se ve claramente en su escasa presencia en la carrera, puesto que el segundo domingo de competición marcará su despedida. El análisis global de este segundo envite puede parecerse a su predecesor, aunque los puertos estarán distribuidos de una manera un tanto peculiar, con Hourcére -1ª- y Soudet -3ª- como versos libres a mitad de recorrido. Sin embargo, el punto donde todo puede saltar por los aires será el Col de la Marie Blanque -1ª; 7.7 km al 8.6%-, con su agónica parte final. Desde allí, tan solo 18 kilómetros separaran a quien corone en cabeza de la gloria del triunfo.


Imagen destacada: Elaboración propia

Sprint FInal. Miguel Bouzas (@migbouzas_2502).